domingo, 1 de marzo de 2015

64. Pintores


Soy el mejor pintor de la corte. He dado prestigio con mis pinceles a un país, a una época, he creado un estilo, un movimiento de vocación perdurable en la historia del arte.

Y ya sólo quedan cinco minutos para mi final.

Desisto en la esperanza y subo lentamente los peldaños del patíbulo.

Cuando ya mi cuello siente la aspereza de la soga y el verdugo se dispone a accionar la palanca que abrirá la trampilla, veo en una ventana de la torre del castillo a mi hijo que, a través de sus lágrimas, mira la escena y bosqueja en un papel el trágico acontecimiento de la muerte de su padre.


Será la primera gran obra maestra de Wolfgang Van Lyn, el Joven: “La muerte de Wolgang Van Lyn, el Viejo”.





No hay comentarios:

Publicar un comentario