Esta noche he
cantado de maravilla. Los aplausos del público casi me desbordan de emoción. Si
supieran que soy sordo de nacimiento se morirían de incertidumbre. No saben que
nunca he oído una sola nota musical, que no sé qué textura tiene el sonido de
un oboe o el de una viola. Pero tampoco puedo expresar mi secreto porque soy
mudo de nacimiento, aunque todos piensan que soy extremadamente reservado y
tímido.
Lanzo mis
guturales sonidos de manera aterciopelada, modulada, siempre etéreos y
envolventes. Lanzo al ámbito de los mejores liceos del mundo mi insospechada
voz de sordomudo genial. Lleno el aire con notas nunca oídas, con vibratos desconocidos, con trémolos
angelicales, que dejan atónitos de placer a cuantos me oyen.
¡Ah!, si
supieran al fin que quien les canta y les hace felices está completamente loco,
que es alguien que cree ser el único cantante lírico sordomudo del mundo, y que
cada noche todos ellos tan sólo representan el variopinto decorado de la idea
delirante de un disparatado psicótico…
¡Ah!, si supieran, al fin, que
quien les canta es tan sólo su propia locura, la locura de creer que yo les
canto…

No hay comentarios:
Publicar un comentario