...
palabra que comienza por "c" y acaba en "o", cinco letras; si al menos pudiera leer
la pregunta cinco vertical del crucigrama..., y sólo quedan cinco minutos para
las cinco. No hay forma de ver a través de la mancha de tinta que el maldito
rotulador ha dejado al reventar por el calor o yo qué sé por qué; tenía que
reventar precisamente hoy, cinco de mayo, el día de mi quinto intento para
entrar en el club de crucigramistas mejor de toda la ciudad. Los demás
postulantes, cinco son, ya han terminado y para colmo, no sé contestar a la
cinco horizontal que me ayudaría a formar la palabra. Por más que pongo mis
cinco sentidos en la mancha no puedo intuir las palabras que cubre. Todos mis
oponentes dilucidando la respuesta y yo dilucidando la pregunta. Cinco minutos
más y la paradoja me habrá dejado otros cinco años a la espera de entrar en el
club. ¡Qué digo cinco minutos!, ya sólo son cinco segundos; tic tac, tic tac,
tic tac, tic tac, tic, tac...

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