sábado, 7 de febrero de 2015

39. Insomnio


El insomnio es mi nocturno compañero desde hace largos años. Digo compañero y no amigo, porque su compañía nunca me aportó nada bueno, incluso podría ser que fuera peor persona desde que lo conozco.

Esta noche casi no me ha abandonado un solo instante, y he pensado mucho y mal.

De noche, siempre acuden los pensamientos equivocados, alterados, algo febriles.

Las mañanas, las paso cansado, el ánimo deprimido, las esperanzas aquietadas.

Pero esta noche será distinta a todas. Hoy sabrá el insomnio quién soy yo. Si el trabajo nocturno le agrada, hoy no dará a basto. La ciudad entera velará y mi compañero tendrá que visitar todas y cada una de las casas de la ciudad para impedir el sueño de cada romano.


Esta noche yo, Nerón, Emperador de Roma, prenderé fuego a la ciudad y, quizás, al alba, un ligero sopor inunde mis sentidos y un suave y confortable sueño repare mis crueles horas de vela interminable.





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