En el primero
A de aquel edificio de apartamentos vive una modelo. En el segundo B, una chica
joven que anhela ser modelo, y en el tercero C, una mujer que durante su
juventud fue modelo.
La modelo del
primero nunca quiso serlo, pero su cuerpo y elegancia naturales se lo pusieron
en bandeja. La chica del segundo nunca lo será porque su inarmónico cuerpo y la
falta de elegancia se lo impedirán siempre. A la mujer del tercero le hubiera
gustado que su carrera de modelo hubiera sido más larga, pero su matrimonio
detuvo su desarrollo profesional cuando apenas estaba empezando.
En ciertas
ocasiones, la casualidad las une a las tres en el ascensor. Tras un saludo y
unas miradas corteses la luz del ascensor parpadea y la cabina vibra como si
hubiera pasado un fantasma y se hubiera llevado un poco de electricidad.
....Y con esto queda
demostrado que la vida de las personas está polarizada según cargas positivas,
negativas o neutras, y que estas cargas pueden provocar interacciones de
funestas, venturosas o indiferentes consecuencias en el devenir de sus
existencias, ya sean éstas desgraciadas, satisfactorias o anodinas.

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