viernes, 30 de enero de 2015

33. Agencia de viajes


Siempre programando para los demás viajes y cruceros que él nunca realizará. En la agencia de viajes se gana poco, lo justo para vivir, y eso con cierta prudencia en los gastos.

Su afán de conocer mundo lo lleva a la idea de la aventura como impulso vital. Se nace para descubrir, conocer y dominar. Experimentar en uno mismo el latido de lo desconocido, la atracción de lo diferente, la fascinación del mundo diverso. Pero ¿cómo dar el salto en el vacío? ¿Cómo decidirse a abandonarlo todo en aras del misterio?

Recupera el sentido y le entrega el folleto de vacaciones a la simpática señorita que está atendiendo.

Fuma un cigarrillo. Lo apaga con brusquedad. Coge su chaqueta y sale precipitadamente de la agencia. Alcanza a la chica. La rodea con el brazo, la vuelve hacia sí y la besa violenta, apasionadamente. Ella, aunque confundida, perpleja, responde dejándose llevar por el beso.

A él le desaparecen las ganas de viajar.

Quizás para siempre.





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