sábado, 24 de enero de 2015

27. Contradicciones


Hoy de mañana, y como todos los días, viene un cuervo blanco como el carbón a posarse en el quicio de mi ventana.

Hoy, como siempre, un frío abrasador como un sol nocturno calienta mi cara y mis jóvenes manos de viejo decrépito.

Hoy me siento feliz como cualquier interno del corredor de la muerte, y amo a mis congéneres con un odio fiero y angelical.

Me abandono en esta otoñal mañana de primavera, arrastrado por la violenta brisa del Norte que, en el Sur septentrional, es blanda como el pedernal y lóbrega como un palacio de cristal.

Hoy, como primer día de mi nueva vida sin medicación, avanzo en el acuerdo personal de la suma aceptación del yo, de mi yo, y como primer paso, acepto plenamente todas y cada una de mis contradicciones, y las contradicciones de la vida.

Es por ello por lo que me dispongo a matar al cartero.





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